El pasado fin de semana  Shakira y Jennifer López hicieron historia en el medio tiempo de la Superbowl. Se celebró en Miami y como siempre, la Superbowl se espera con gran ansia viva, las actuaciones musicales  del evento.

En cada Superbowl, deseamos, expectantes, sorprendernos con un espectáculo aún más impresionante que el anterior. Este año, lo han conseguido.

Shakira fue la encargada de arrancar el Show con un popurrí de sus grandes éxitos de toda su carrera musical. Mezcló sus temas con una puesta en escena increíble. Mezcla de ritmos latinos, caribeños, rockeros... Y nos deleitó con su arte no sólo de danza del vientre, sino también dejó constancia de lo gran músico que es tocando guitarra, bateria y por supuesto, con su voz. Shakira, una vez más, demostró que se puede hacer una coreografía infinita y al unísono con una gran grupo de bailarinas y bailarines y no perder el aliento.

Dio paso a JLo por la que parece que no pasan los años. Si Shakira nos sorprendía con su puesta en escena en colores rojo, JLo lo hizo con un espectacular cambio de vestuario del que nadie se dio cuenta de negro a plata. Por supuesto, siguiendo con el nivel que había dejado Shakira, JLo se contorneó y bailó en barra, con vara, a hombros... y se reunió con Shakira de nuevo cuando ésta salió tocando la batería y se fusionaron juntas para terminar dándolo todo en un final apoteósico y difícil de olvidar.

Como colofón contaron con los invitados de Bad Bunny, J Balvin y Emme, la mismísima hija de JLo y Marc Anthony. ¿Lo habéis visto ya?

El maquillaje de Shakira, limpio, sencillo, con una sombra cobriza y un eyeliner muy poco marcado y difuminado. JLo no salió de su estilo con un ahumado en los ojos que enmarcaba su mirada, pestañazas postizas y labial nude.